Formados por la erupción del Volcán Cosigüina en 1835, erupción que ha sido la más violenta en la historia reciente de Nicaragua. Las cenizas alcanzaron una distancia de hasta 1400 kilómetros y llegaron hasta Jamaica y la ciudad de México. Ya que una gran parte del cráter explotó, volaron trozos por los aires hacia el golfo de Fonseca, y éstos son los ahora conocidos como farallones de Cosigüina. En estos islotes, ubicados a 3 km de la costa, se puede disfrutar del espectáculo que brindan miles de aves marinas que habitan en los farallones, entre los que se pueden mencionar pelícanos, fragatas, cormoranes, gaviotas, anhingas, entre otras.
























